Me acostumbré a las verdades cuando a los de mi alrededor les gustaba escucharlas.
miércoles, 10 de agosto de 2011
miércoles, 3 de agosto de 2011
Y puestos a valorar algo
Hubiera sido fácil empezar diciendo lo especial que son todos esos minutos cara a cara en los que tiene sus pupilas clavadas en ti, su respiración amenazando a tus nervios, sus manos, mismamente en los bolsillos. Su voz y su silencio, el calor, su expresión de siempre, su sonrisa, y hasta sus pellizcos. Y la mejor de las despedidas. Pero nunca lo entienden, no entienden que a eso no hay alma, ni tecnología que se le pueda comparar.
lunes, 1 de agosto de 2011
Quiero que decida volver a perseguirme por los bares y conocerme otra vez
Cambié pasados y presentes, presentes y futuros y futuros por pasados. Recuerdos y destino. Y ya fue demasiado tarde.
Eran ganas de gritar. Rabia contenida. Sin calma. Era querer parar en el acto sin frenos. Agonía. Era esconderse, era dejar de dar la cara. Era creerse las propias mentiras, engañarse a sí mismo. Nada salió bien. Ganas de caer, de llorar; impotencia. Un nudo en el estómago, angustia. Luchar sin armas y armar la de San Quintín. Era ser sin duda, la peor de las pesadillas.
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