domingo, 15 de diciembre de 2013

Señora Almohada

"Y ahora vas a salir por la puerta y admitirás que eres una cobarde. Te equivocaste de principio a final, te diste con la piedra hasta desangrarte. Puro masoquismo, querida. Tortúrate todo lo que quieras. Deja de aferrarte a recuerdos que jamás volverá ¡Ay! .. "
Y la almohada pareció titubear a la par que ella conseguía abrir los ojos. Y ya no se escuchó nada en la habitación salvo una pequeña brisa que conseguía susurrar entre la ventana y la persiana.
Y ahí se quedaban cada día los secretos sumergidos de las noches, el textil acariciaba sus oídos cuando la transportaba a la relajación plena.
Puede que todo estuviera en su cabeza aunque sólo se presentara el fruto de la conciencia, pero la pelea con sus súbditos subconscientes era evidente, pues a veces la almohada parecía susurrarle:
"Oh, pequeña Ingenua, si me escucharas algún día. Cuánto te queda por vivir."

domingo, 29 de septiembre de 2013

El laberinto moral

Elimino lo que nos une y aún quedan trozos de la explosión. Qué guerra más dura. 

Como una paradoja cómica en las relaciones del mundo; 
amor y odio haciendo un lazo negro
y anudando cada corazón.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Oxígeno para las entrañas

Aquella era la mayor condena, la nada, la sin respuesta, la indiferencia. La que anda sola, la que no piensa en recuerdos, ni trama objetivos. Un alma vacía, sin luz, Cenicienta de Miércoles por la noche. Cansada, titubeante e indecisa. Putrefacta de miedo. Deshecha en dos mil quinientos siete pedazos.
Reposaba en un banco sin apenas aliento. Apretaba fuertemente las manos para recuperar el calor. Pero todo era insuficiente; se ahogaba entre el polvo de la calle y sabía que aquello no iba de cuento. No había manzana envenenada, ni huso, ni hechizo, ni trato, ni truco. Ni tan siquiera un príncipe que la fuera a rescatar.

jueves, 17 de enero de 2013

Efectos de la adrenalina

Hay veces en la vida en las que resurges por pura sobredosis de ti mismo. Bajas la guardia y Ego se cabrea, Razón grita pero se queda ronca, Corazón se marcha a hacer unos sprints por donde no le vean, y te quedas solo frente a Problema. . 
Ves a Problema discutiendo con Desesperación, tirando de los pelos a Impotencia y dando caramelos envenenados a Ilusión que vaga sonriente y confiada. Problema se va, Problema vuelve. Y asumes en compañía de Resignación debajo de las sábanas mientras piensas que quizá Solución jamás te haga una visita.