miércoles, 9 de noviembre de 2016

Hay un grillo en la cocina

No es un monólogo habitual, en la exigencia está la mejora.

Cuidado, que voy con poca coherencia visible. Chaleco reflectante aquí, por favor.
Reflexión nocturna, estado agridulce, escuchando el silencio y sin estar sola.
Revolución estelar. Y se enfada la luna llena, que ya no quiere ser redonda.
Segundo y punto de no retorno, los versos tristes del árbol caerán.
Hay un grillo en mi cocina contemplando el microondas.
Hay un abrazo de esos que te hacen sentir incómoda apunto de despegar.
Hay un beso que no he dado que grita dentro de mi mente, "te has pasado de momento, baja la música que no te oigo pensar."

Y así acaba la aventura mental de las tres de la mañana, en la que no sé ni con que pretexto, surge.